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Pilar TPM Office. Excelencia en operaciones transaccionales
Eliminar desperdicios en procesos de gestión y soporte a producción, logística, servicios, posventa, etc.
Tradicionalmente, las aproximaciones de mejora organizacional se han centrado en optimizar dos tipos de procesos: los físicos, que coordinan materiales, equipos y activos; y los informacionales, que gestionan datos, calendarios, reportes y decisiones. Sin embargo, existe un tercer tipo de proceso, igualmente crítico pero frecuentemente ignorado: los procesos relacionales, que coordinan la acción a través de conversaciones, compromisos, confianza y entendimiento compartido entre las personas.
La coordinación de personas para un excelente flujo de procesos transaccionales
Toda organización industrial coordina tres tipos de procesos interdependientes: procesos físicos, informacionales y relacionales. Los procesos físicos gestionan materiales, equipos y recursos; los informacionales gestionan datos, planificación y toma de decisiones; y los relacionales aseguran la coordinación efectiva entre las personas y los equipos mediante conversaciones, compromisos, acuerdos y una comprensión compartida de las prioridades.
En el ámbito de la Excelencia Operacional y TPM Office, tradicionalmente se ha puesto un gran énfasis en optimizar los procesos físicos e informacionales mediante herramientas como VSM, SIPOC, estandarización, gestión visual, análisis de flujos y mejora continua. Sin embargo, una parte relevante de las pérdidas operativas se origina en un tercer ámbito: la forma en que las personas y las áreas se coordinan para ejecutar el trabajo.
Esto es especialmente relevante en las operaciones de soporte a la producción —como Logística, Planificación, Compras, Calidad, Mantenimiento, Ingeniería o Administración—, donde el resultado depende de múltiples interacciones y de la correcta sincronización entre áreas.
Cuando la coordinación no es efectiva, aparecen pérdidas que no siempre son visibles en los indicadores tradicionales: esperas, retrasos, retrabajos, urgencias, interrupciones, reuniones improductivas, exceso de seguimiento, escalados y conflictos entre áreas. Estas ineficiencias generan un Desperdicio de Coordinación que impacta directamente en el servicio a Producción, la productividad, el cumplimiento de los plazos y la capacidad de respuesta de la organización.
La Gestión Centrada en Compromisos™ incorpora esta dimensión relacional a la Excelencia Operacional, permitiendo hacer visible, analizar y mejorar la forma en que las áreas coordinan su trabajo. El objetivo es transformar las interacciones entre equipos en compromisos claros, responsables definidos, fechas acordadas y condiciones de satisfacción compartidas.
De este modo, el pilar de Excelencia en la Gestión de Operaciones de Soporte a la Producción busca no solo optimizar procesos, sino también asegurar que la organización cumple de forma fiable aquello que necesita ser realizado, cuándo debe realizarse y con el nivel de servicio esperado.
El resultado es una organización más sincronizada, predecible y orientada a la ejecución, capaz de reducir pérdidas de coordinación, mejorar el flujo de trabajo entre áreas y proporcionar un soporte más eficaz y estable a Producción.
Este programa se desarrolla en formato taller altamente especializado para que los participantes adquieran a través de la práctica, el funcionamiento de la técnica Makigami como instrumento de diagnóstico de los despilfarros transaccionales y las prácticas de coordinación impecable qu realizamos empleando la metodología de Gestión centrada en Compromisos (GcC). Además, cubrimos la aplicación de métodos de 5S, mejoras enfocadas y mantenimiento autónomo para almacenes y centros logísticos.
