TPM es un modelo de eficiencia organizacional
Por: Humberto Alvarez Laverde
El diseño de la organización TPM permite mejorar significativamente el funcionamiento de la compañía
El Mantenimiento Productivo Total es comúnmente reconocido como una estrategia de mantenimiento que busca eliminar averías y anormalidades en los equipos. Sin embargo, su impacto va mucho más allá del ámbito técnico, y cuando se implementa adecuadamente, puede transformar la organización de una empresa industrial, potenciando su eficiencia y la forma como las organizaciones funcionan.
Los comités de pilar en TPM
El TPM se organiza en pilares fundamentales que abarcan diferentes aspectos de la gestión industrial, desde la mejora enfocada y el mantenimiento autónomo, hasta la formación, la seguridad, prevención de problemas de calidad, desarrollo de proyectos y flujo de procesos. Cada uno de estos pilares es gestionado por equipos o comités multidisciplinarios, que trabajan de manera colaborativa para alcanzar objetivos comunes. Esta estructura fomenta una integración de funciones que rompe los silos tradicionales de las organizaciones, promoviendo una cultura de mejora continua y participación activa de todos los niveles de la empresa.
Antecedentes occidentales de este diseño de la organización para TPM
El diseño organizacional del TPM se originó de las ideas propuestas por Rensis Likert, un destacado teórico en gestión y diseño organizacional, quien publicó en los años 60´s un libro destacado “Nuevo método de gestión y dirección” teniendo gran acogida por los directivos japoneses de esa época. Likert defendía el modelo de “organización tipo bisagra” o “linking pin organization”, que enfatizaba el papel de los equipos interconectados liderados por supervisores que servían como nexos entre diferentes niveles de la organización. Este enfoque favorecía la comunicación bidireccional, la toma de decisiones compartida y el fortalecimiento del compromiso colectivo. Rápidamente sus ideas fueron puestas en marcha por los directivos japoneses con resultados realmente extraordinarios.
En este sentido, el diseño del TPM, basado en equipos de trabajo dedicados a la gestión de pilares específicos, se alinea con la visión de Likert. Los líderes de los pilares actúan como puntos de conexión entre los equipos operativos y la dirección estratégica, garantizando que las metas individuales y organizacionales estén alineadas.
El valor cultural del trabajo en equipo
Cuando el concepto de TPM comenzó a desarrollarse en Japón, los pioneros en su implementación no solo adoptaron ideas occidentales como las de Likert, sino que también aprovecharon su sólida tradición cultural de trabajo en equipo. La mentalidad japonesa, caracterizada por valores como el respeto mutuo, la disciplina y la colaboración, proporcionó un terreno fértil para que las ideas de Likert florecieran en un contexto industrial.
La combinación de estas influencias permitió a los japoneses crear sistemas de trabajo altamente eficientes, donde la estructura organizacional del TPM no solo mejoraba la productividad y la calidad, sino que también fortalecía el compromiso y la cohesión entre los empleados. Esto demostró que el TPM no era solo una herramienta técnica, sino una filosofía integral que promovía una forma más efectiva de organizar y liderar empresas industriales.
Beneficios organizacionales del TPM
Implementar el TPM como modelo organizacional tiene numerosos beneficios, que incluyen:
Mayor comunicación y colaboración: Los equipos de pilares facilitan el intercambio de información y la resolución conjunta de problemas.
Compromiso y empoderamiento: La participación activa de los empleados en la gestión de los pilares fomenta un sentido de propiedad y responsabilidad.
Flexibilidad y adaptabilidad: La estructura basada en equipos permite responder rápidamente a cambios y desafíos del entorno.
Mejora continua: El enfoque en la identificación y eliminación de pérdidas impulsa una mentalidad de aprendizaje constante.
Conclusión
El TPM es mucho más que una técnica de mantenimiento; es un modelo organizacional que, al estructurarse en pilares gestionados por equipos, transforma el funcionamiento interno de una empresa industrial. Inspirado en las ideas de Rensis Likert y enriquecido por la tradición japonesa del trabajo en equipo, el TPM demuestra que una organización bien diseñada no solo elimina averías, sino que también potencia la eficiencia, la cohesión y la adaptabilidad de toda la empresa.
Un saludo y hasta la próxima entrega ..
