Hitozukuri esencia del Pilar Educación y Entrenamiento
El poderoso pilar TPM olvidado por los responsables de fábrica y consultores técnicos
Por: Humberto Alvarez Laverde
Habitualmente las empresas que implantan TPM se olvidan que existe un pilar muy importante que es el Pilar de Educación & Entrenamiento. Generalmente la formación muy técnica de los líderes de fábrica, hace que se orienten especialmente hacia el aprendizaje y práctica de “tools” y métodos de mejora esperando lograr los mejores resultados en sus procesos. Se “deposita” conocimiento en la cabeza de los aprendices, pero no se interioriza en sus comportamientos. Existe una miopía generalizada de desconocer que los procesos sociales de desarrollo de personas en sus diferentes niveles, es la clave para alcanzar resultados técnicos sobresalientes.
En este artículo presento una visión moderna del concepto Pilar Educación y Entrenamiento, más allá de encargarse de buscar y contratar formadores y cursos técnicos y gestionar la lista de participantes, que es lo que habitualmente observo en las compañías. Al final, espero que adquieras una nueva comprensión del verdadero alcance del pilar E&E de TPM.
En el contexto del TPM, la excelencia operativa y el mantenimiento preventivo de los equipos se consolidan a partir de la inversión en la capacitación y el desarrollo del talento humano. Aquí es donde el Hitozukuri —entendido como la “creación o desarrollo de personas”— se integra de forma eficiente, al redefinir el papel del colaborador no solo como un ejecutor de tareas, sino como un agente de cambio y evolución dentro de la organización. Esta integración implica que cada proceso formativo y cada sesión de entrenamiento esté orientado no solo a potenciar competencias técnicas, pero sobre todo, a fortalecer nuevos comportamientos, habilidades interpersonales, emocionales y de liderazgo, factores esenciales para afrontar los desafíos del entorno actual.
El pilar de Educación y Entrenamiento del TPM, al enfocarse en el principio del Hitozukuri, transforma la manera de abordar la capacitación. En lugar de limitarse a impartir conocimientos, se busca la creación de un ambiente en el que cada individuo se convierta en protagonista de su propio desarrollo, adquiriendo una visión crítica y proactiva que favorezca la innovación y la resolución de problemas. De esta forma, la capacitación se convierte en un proceso dinámico y continuo, en el que la retroalimentación constante y la autogestión del aprendizaje son elementos clave para el crecimiento tanto personal como colectivo.
Esta integración también se refleja en la forma en que se diseñan las estrategias de formación, en las que se promueve una cultura de mentoría y transferencia de conocimientos. Nuestra empresa matriz Apsoluti desarrolló modelos de formación avanzados de instructores internos empleando los principios Hitozukuri, donde los líderes y mentores dentro de la organización no solo transmiten habilidades técnicas, sino que actúan como modelos de comportamiento y como catalizadores del cambio, fomentando un ambiente de colaboración y aprendizaje constante. La idea central es que, al desarrollar personas integrales, se refuerza la capacidad de la organización para innovar y adaptarse, logrando un mantenimiento productivo, una eficiencia operativa y una gran calidad que trascienden la simple ejecución de tareas.
Ver modelo de formación de instructores internos de Apsoluti: Ver más…
Al comprender el Hitozukuri como la esencia del pilar de educación y entrenamiento del TPM, se reconoce que la verdadera fortaleza de una empresa reside en su gente. La formación integral y la creación de personas se convierten, entonces, en el cimiento sobre el cual se construyen estrategias de mejora continua, eficiencia y competitividad. La sinergia resultante permite que las organizaciones no solo mantengan sus activos en óptimas condiciones, sino que, a través del desarrollo del talento humano, logren una transformación cultural que responda de manera eficaz a las exigencias del mercado y al entorno cambiante.
En definitiva, integrar el principio de Hitozukuri en el pilar de educación y entrenamiento del TPM significa apostar por un modelo de desarrollo organizacional en el que la creación y el fortalecimiento del capital humano se erigen como la base fundamental para alcanzar la excelencia operativa. Se trata de un enfoque que reconoce que el mantenimiento y la eficiencia no pueden separarse del crecimiento personal, emocional y profesional de cada colaborador, estableciendo un círculo virtuoso en el que la inversión en la formación de personas impulsa la innovación, la resiliencia y el éxito sostenido de la organización.
Pasos del pilar y su desarrollo
Integrar los principios de Hitozukuri como parte integral del pilar de educación y entrenamiento, es fundamental adoptar una metodología sistémica que asegure el desarrollo integral de cada colaborador, alineando este proceso con los objetivos estratégicos de la organización. Yo personalmente, junto con Yolanda Acosta, experta en el desarrollo del pilar, hemos aplicado los procesos de Hitozukuri en el pilar E&E siguiendo los seis pasos, integrando los objetivos estratégicos de formación, diseño de líneas maestras formativas, desarrollo y certificación de formadores internos que se encargan de la ejecución de los planes formativos, hasta llegar a la valoración a corto, medio y largo plazo de los resultados obtenidos. Para esta parte final seguimos muy de cerca, el modelo de evaluación de formación sugerido por el Profesor Kirkpatrick que valora no solo la calidad de la formación y satisfacción de los participantes (muy habitual por las normativas internas de empresa), sino que la valoración va más allá, esto es, se valoran las competencias desarrolladas en cada aprendiz y el impacto de la formación en los resultados empresariales.
Un primer paso consiste en realizar un diagnóstico profundo de competencias, evaluando tanto las habilidades técnicas como las blandas. Este análisis permite identificar las áreas de fortaleza y, sobre todo, las oportunidades de mejora, lo que sienta las bases para diseñar programas formativos personalizados, integrales (humano y técnico) y adaptados a las necesidades reales de la plantilla.
Una vez establecido el diagnóstico, el diseño de los programas de formación debe incorporar metodologías que vayan más allá de la transmisión de conocimientos convencionales. Es esencial integrar dinámicas de mentoría y coaching, en las cuales los líderes internos actúen como guías y modelos a seguir, promoviendo un ambiente de aprendizaje colaborativo y de retroalimentación constante. El uso de tecnologías y plataformas digitales se convierte en un aliado estratégico para facilitar la autoevaluación, el seguimiento en tiempo real y la actualización continua de contenidos formativos.
Además, fomentar una cultura de mejora continua es clave para el éxito de Hitodzukuri. Se recomienda implementar ciclos periódicos de evaluación que permitan no solo medir los resultados cuantitativos, sino también analizar la evolución en el desarrollo personal y profesional de los colaboradores. Establecer espacios de diálogo abiertos, donde se puedan compartir experiencias y aprendizajes, fortalece el compromiso y la motivación, asegurando que el proceso formativo se mantenga dinámico y adaptable a los cambios del entorno. Las auditorías de paso del pilar y las directrices del estándar BSI/JIPM PAS 1918, son excelentes guías para auditar el progreso del proceso de educación.
Por último, es crucial alinear el proceso de Hitozukuri con la estrategia global de la organización. El desarrollo de personas debe verse como una inversión en el capital humano que se traduce en innovación, resiliencia y, en última instancia, en una mejora tangible en la productividad y eficiencia operativa. Integrar estos elementos en el pilar de educación y entrenamiento no solo optimiza la capacidad técnica de los equipos, sino que también impulsa el desarrollo de líderes capaces de gestionar el cambio y de inspirar a sus compañeros, estableciendo un círculo virtuoso en el que el crecimiento personal se refleja en el éxito colectivo.
Un saludo y hasta la próxima entrega..
Si quieres saber algo más de este pilar o si deseas que te acompañe en el diseño del proceso, me puedes escribir a: soporte@academia-tpm.com
